Con profundo agradecimiento, nos dirigimos a todas aquellas personas cuya dedicación y generosidad han hecho de este Ramadán un tiempo verdaderamente especial, colmado de bendiciones.
Queremos comenzar expresando nuestra más sincera gratitud a las familias que, con una generosidad sin límites, han costeado y preparado la harira cada día. Vuestro inmenso esfuerzo ha permitido que se distribuyan más de 4.000 raciones de comida a lo largo de este mes sagrado.
«Quien da de comer a un ayunante tendrá una recompensa equivalente a la suya, sin que por ello la recompensa del ayunante disminuya en nada.» [At-Tirmidhi]
A quienes, día tras día, han servido la comida, recogido y limpiado; a aquellos cuyo trabajo ha sido más visible y también a quienes han pasado más desapercibidos. A los que han velado por que nuestra mezquita permanezca siempre abierta, en orden y perfumada.
Nuestro especial reconocimiento a Sidi Ali, de la Carnicería La Blanca Paloma en la Macarena, por su admirable gesto de donar la carne para la harira durante la totalidad del Ramadán.
A Sidi Ahmed Ali, por su aportación diaria de un pan exquisito, y a quienes se encargaron de transportarlo hasta nosotros.
A Hajj Abdel Gani y al resto de ponentes, por iluminarnos con su sabiduría y sensibilidad en las charlas previas al iftar.
A Mohammed Nouri, por la profunda emoción y baraka que ha infundido en nuestras noches con su recitación del Corán durante las oraciones de Tarawih.
A quienes han mantenido viva la tradición de la recitación diaria del Hizb del Corán tras la oración del Asr.
Y a todas las personas que, con su sadaqa, su presencia, su sonrisa y su amabilidad, han contribuido a crear un ambiente de hermandad y paz en la mezquita.
De manera muy especial, agradecemos a nuestros hermanos de la Fundación Tirmidhi, cuyo apoyo ha sido fundamental para que todo esto fuera realidad.
Asimismo, extendemos nuestro agradecimiento a Diyanet, Turkiye Diyanet Vakfi y a Kenan Oral, por la valiosa donación de 150 lotes de alimentos durante este mes, así como a todos los que hicieron posible esta ayuda.
Que Allah acepte nuestro ayuno, nuestras oraciones nocturnas y cada una de nuestras buenas obras; que colme a todos los que han participado con su generosidad y esfuerzo con lo mejor en esta vida y en la venidera, y que nos conceda permanecer siempre en la mejor de las compañías, aquí y en el más allá. Amín.

















Fundación Mezquita de Sevilla y Centro Cultural Islámico de Sevilla® Fundación Mezquita de Sevilla y Centro Cultural Islámico de Sevilla®
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