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Jutba: La hermandad y la amistad.

Allah ha creado al ser humano y lo ha hecho una criatura que busca la vida en comunidad. Aún más, sin la vida en comunidad, el ser humano no puede estar completo. Es solo por la interacción con otros que el ser humano puede llegar a perfeccionarse y conocerse.

Dice Allah en el Corán:

¡Hombres! Os hemos creado a partir de un varón y de una hembra y os hemos hecho pueblos y tribus distintos para que os reconocierais unos a otros. Y en verdad que el más noble de vosotros ante Allah es el que más Le teme. Allah es Conocedor y está perfectamente informado. (49:13)

Nuestro Din no puede estar completo si no vivimos en comunidad. El pilar del Zakat no se puede poner en práctica cuando estás solo. Muchas de las obligaciones de nuestro Din implican la interacción con otros y la compañía. La oración en comunidad es 27 veces más valiosa que la oración solitaria. El Profeta Muhammad, que la paz sea con él, estableció Medina y como legado dejó a hombres y mujeres íntegros, nobles y dignos como ejemplo, hombres y mujeres que vivían en comunidad y en esta se encontraba su fortaleza y su secreto. Es a través de la compañía como podemos llegar a conocernos a nosotros mismos y a través de ello, conocemos a nuestro señor. Dijo el Profeta Muhammad:

El creyente es un espejo para su hermano creyente. Le protege contra la pérdida y le defiende a su espalda. (Bujari, Adab al Mufrad)

Y ha dicho la gente de conocimiento: “Quien se conoce a sí mismo, conoce a su señor”. Significado que está reforzado por el versículo del Corán que dice:

Y no seáis como aquéllos que olvidaron a Allah y Él los hizo olvidarse de sí mismos. (59:19)

Es decir, el creyente se ve a sí mismo reflejado en el resto de los creyentes. Aquello que observa en los demás que le agrada, es porque lo encuentra en sí mismo, y aquello que le disgusta y le molesta, es por la misma razón. El primer paso hacia el perfeccionamiento de nuestro carácter, es la intención, y el segundo el conocimiento de nosotros mismos, y este lo obtenemos por la interacción con los demás.

La sociedad actual nos llama al individualismo, al egocentrismo y a la asociación por el interés material. Parte de la forma de control del individuo es el aislarlo y atemorizarlo, hacer que tema a todo y a todos y que no confíe en nadie. El individuo, solo y atemorizado es fácil de controlar. El miedo, y sobre todo, el miedo a la provisión, con todas las diferentes formas en las que se manifiesta, es lo que más aísla a la gente. Cuando el individuo está aislado no puede no puede esforzarse por mejorar su carácter ni puede haber una respuesta cívica y colectiva antes los males que le aquejan. Dijo el Mensajero de Allah:

Debéis establecer la yama’, puesto que el lobo se come al cordero solitario. (Abu Dawud, 547)

El Profeta Muhammad, que la paz sea con él, estableció una sociedad basada en la confianza. Todo el asunto del Din se basa en la confianza. Los Sahaba confiaron en el Mensajero que les transmitió el Mensaje completo. Los Tabi’in confiaron en los Sahabas, y los Tabi-tab’in en los tab’in. Y así hasta el día de hoy, hasta nosotros. No solo confiaron para la transmisión del Din, sino que confiaron unos en otros, se confiaban unos a otros.

El Mensajero de Allah dijo:

“El fideicomiso, la confianza, descendió del cielo y se asentó en los corazone de los hombres. El Corán fue revelado, y lo leyeron en el Corán y lo aprendieron de la tradición profética”. (Bujari y Muslim)

Al vivir en comunidad nos relacionamos con otros seres humanos y las relaciones que se dan pueden ser de diferentes tipos. Está la relación de familiaridad, de los padres con los hijos y viceversa, y las relaciones con quienes tenemos lazos de consanguinidad. Sobre esto dice Allah en el Corán:

¡Hombres! Temed a vuestro Señor que os creó a partir de un solo ser, creando de él a su pareja y generando a partir de ambos muchos hombres y mujeres.Y temed a Allah, por Quien os pedís unos a otros*, y respetad los lazos de sangre. Realmente Allah os está observando. (4:1)

La relación con quienes nos enseñan también es importante: la relación del alumno con el maestro y del maestro con el alumno. Dice Allah en el Corán:

Allah elevará en un grado a los que de vosotros crean y a los que han recibido el conocimiento. Allah sabe perfectamente lo que hacéis. (58:11)

Estas son algunas de las relaciones que Allah y su Mensajero nos llaman a honrar y mantener, y cada una de ella tiene sus propias condiciones, derechos y adab.

Además de estas, la relaciones con el resto de los creyentes pueden ser de tres tipos. La relación con quienes no conocemos, la relación con quienes conocemos, y la relación con quien tenemos amistad. Cada una de ellas requiere un comportamiento y un adab, pero dada la importancia que el Mensajero de Allah, que la paz sea con él, dio a la amistad, lo corrupto del entendimiento de esta en nuestro tiempo y su importancia para nuestro bienestar, como comunidad y como individuos, en esta vida y en la otra, vamos a mencionar algunos de sus beneficios y condiciones. Es importante mencionar que esta amistad a la que aquí nos referimos es el lazo profundo que une a las personas y que los hermana, no la más común y superflua definición actual que une a las personas basadas en intereses conjuntos momentáneos, intereses de este mundo que perecen.

Dijo el Mensajero de Allah:

“Dice Allah: ‘Mi amor se hace obligatorio para con quienes se aman por mi causa, quienes se sientan juntos por mi causa, quienes se visitan por mi causa y quienes gastan unos en otros por mi causa’”. (Musnad Ahmad)

Y también dijo:

Ciertamente Allah dirá en el Día del Levantamiento: ‘¿Dónde están quienes se aman por la causa de mi gloria? Hoy los cobijaré bajo mi sombra en un día donde no hay sombra más que la mía’”.

Allah nos ha mostrado las bases firmes sobre las que establecer las relaciones de hermandad y amistad. Y hemos de tener cuidado con quién tomamos como amigo y compañero, ya que el Mensajero de Allah dijo:

El hombre se basa sobre el Din, la religión, de su amigo cercano, así pues mirad a quien tomáis como amigo. (Sunan Abu Dawud)

Y nos dice Imam Al Ghazali, que Allah tenga misericordia de él, que la cualidades que tenemos que buscar en quien tomamos como amigo son cinco.

  • La primera cualidad es el intelecto, la inteligencia, puesto que no hay beneficio en la compañía del necio.
  • La segunda es el buen carácter, no seas compañero de quien no es capaz de controlarse cuando está enfadado y quien se excita mucho cuando desea algo.
  • La tercera cualidad es la Taqwah, no seas compañero de quien persiste en lo ilícito y no se aparte de las faltas graves, puesto que esto te arrastrará a ti también.
  • La cuarta es la ausencia de avaricia, puesto que el avaricioso solo mirará por su interés y su avaricia incrementará la tuya.
  • Y la quinta es la veracidad, puesto que quien miente te hará ver cercano lo que está lejos y lejos lo que está cerca.

Dice Allah en el Corán:

Y sé constante en la compañía de aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde anhelando Su faz, no apartes tus ojos de ellos por deseo de la vida de este mundo ni obedezcas a aquel del que hemos hecho que su corazón esté descuidado de Nuestro recuerdo; sigue su pasión y su asunto es pérdida. (18:28)

Oh Allah, haznos estar entre quienes se ocupan con tus asuntos y danos la compañía de quienes se ocupan con tu asuntos.

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Hemos de ser conscientes de a quienes tomamos como amigos y compañeros puesto que al hacerlo hemos de considerar esta relación una amana, un fideicomiso y préstamos de Allah para con nosotros y hemos de ser respetuosos con ello. Cuando esta relación de hermandad se ha establecido, requiere de ciertos derechos y obligaciones.

Dijo el Mensajero de Allah:

El ejemplo de dos hermanos es como dos manos, que se lavan la una a la otra. (Al-Ghazali: “El principio de la guía”.)

Y también dijo:

La gente más amada por Allah son los que son de mayor beneficio para la gente. La acción más amada para Allah es hacer a una musulmán feliz, o eliminar uno de sus problemas, o perdonar su deuda, saciar su hambre. Acompañar a una hermano para (ayudarle con) una necesidad es más amado para mi que retirarme durante un mes en esta mezquita en Medina. Y quien se trague su enfado Allah le cubrirá sus faltas. Quien reprima su ira, aunque podría actuar por ella si quisiese, Allah le asegurará su corazón en el Día del Levantamiento. Quien anda con un hermano para ayudarle con una necesidad hasta que lo ha hecho, entonces Allah hará sus pasos firmes sobre el Puente el día en el que los pies temblarán. (Al-Muʻjam al-Awsaṭ 6192)

Los derechos que hemos de observar una vez establecida la relación de hermandad son:

  • Ayudar a nuestro compañero financieramente, incluso cuando nuestras necesidad no están satisfechas. Si no fuésemos capaces de esto, entonces ayudarle con nuestro exceso una vez las nuestras están cubiertas. También hay que ayudarle de forma espontánea, antes de que tenga que preguntar.
  • Guardar sus secretos y cubrir sus faltas.
  • No transmitirle el desden de otros hacia él, entristeciéndole, sino transmitirle los halagos de los demás, siendo esto un motivo de alegría.
  • Escucharle con total atención cuando habla y no discutir.
  • Llamarle por el nombre que más le agrada, alabarle mencionando sus acciones que uno conoce y expresar gratitud en su presencia por las buenas acciones que ha hecho.
  • Defender a nuestro compañero en su ausencia cuando se le lanzan acusaciones sobre su reputación, como uno se defendería a sí mismo.
  • Amonestarle con bondad y de forma ambigua cuando necesita amonestación.
  • Perdonar sus faltas y errores y no culparle.
  • Pedir a Allah por nuestro amigo, en vida y tras la muerte, cuando estamos solos.
  • Cuidar a la esposa de nuestro compañero y a sus familiares cuando esta haya muerto.
  • Elegir hacer las cosas fáciles para él, y no cargarle con la satisfacción de nuestras necesidades.
  • Dar tranquilidad a su mente eliminando las causas de angustia.
  • Expresar nuestra felicidad con la suya y nuestra tristeza cuando le suceden cosas adversas.
  • Saludarle primero cuando se acerca, hacerle sitio en las reuniones, ir a recibirle fuera de la casa, acompañarle cuando se marcha, mantenernos en silencio y no interrumpirle cuando habla hasta que ha completado lo que dice.

En resumen, hemos de comportarnos con él como nos gustaría que se comportaran con nosotros. Dijo el Mensajero de Allah:

Quien quiera estar protegido del fuego y entrar en el Jardín, entonces que muera con creencia en Allah y en el Último Día y que trate a la gente como le gustaría ser tratado. (Ṣaḥīḥ Muslim 1844)

Y dijo:

De la forma que amas que la gente te trate, hazlo tú también. Y no los trates tú de la forma que odias ellos te traten. (al-Mu’jam al-Kabīr 15833)

Y dijo:

“No habrá creído ninguno de vosotros hasta que no quiere para su hermano lo que quiere para sí mismo”. (Ṣaḥīḥ al-Bukhārī)

 

Jutba de Luqman Nieto Jimenez
Sevilla a 26 de Agosto de 2016