Encuentro sobre identidad musulmana y convivencia con estudiantes de la Universidad de la Sorbona

La semana pasada, tuvimos el honor de recibir a una delegación de estudiantes de la Universidad de la Sorbona (París) en viaje de documentación por Andalucía sobre las tres religiones monoteístas. Para muchos, fue su primera experiencia aquí y su primera vez en una mezquita.

En nuestro centro, el grupo planteó preguntas clave: ¿Qué significa la convivencia real más allá de los libros? ¿Cómo se vive el Islam en la Sevilla moderna?

Ante el trasfondo arquitectónico de la ciudad, conversamos sobre el Adab (la cortesía y el refinamiento). Hablamos de cómo el Adab se integra en el entorno y las acciones para gestionar las diferencias sociales de forma hermosa; por ejemplo, el elaborado diseño del suelo de un patio, que inspira a bajar la mirada y actuar con humildad.

Del pasado fuimos al presente. Nuestra visión se arraiga en la primera comunidad de Medina, donde musulmanes, cristianos y judíos coexistían bajo un pacto civil compartido. Su proximidad no era solo geográfica, sino espiritual y legal.
El Profeta ﷺ transmitió: «Gabriel no dejó de recomendarme que tratara bien y con cortesía a los vecinos, hasta el punto de que pensé que me ordenaría hacerlos mis herederos» (Bujari y Muslim).

La conducta islámica hacia los vecinos se basa en la consideración, asegurando que tus palabras o estilo de vida jamás causen malestar. Lo subraya la advertencia profética: «¡Por Allah, que no cree! [Repetido tres veces]… Aquel cuyo vecino no está a salvo de su daño» (Bujari).

Como musulmanes, a nuestros vecinos se les garantiza protección y generosidad. Este compromiso diario con la paz de quienes comparten nuestra calle o ciudad es la verdadera convivencia.

Gracias a los estudiantes de la Sorbona por su curiosidad. Así se derriban barreras y se construye un entendimiento real. Rogamos a Allah que nos convierta en excelentes vecinos.