Iftar Institucional en la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo

El domingo 7 de abril y en los últimos días del mes de Ramadán, la Fundación Tres Culturas celebró su tradicional iftar o ruptura del ayuno institucional al que fue invitada la Fundación Mezquita de Sevilla. Una edición aún más especial ya que este año la Fundación Tres Culturas cumple un cuarto de siglo al servicio de la paz y el entendimiento entre los pueblos.

Entre las numerosas autoridades presentes, destacar los copresidentes, Antonio Sanz Cabello, consejero de la Consejería de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, y André Azoulay, consejero de SM el rey de Marruecos Mohammed VI, junto con la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich.

También asistieron al evento, José Luis García, Teniente de Alcalde de Sevilla, Dª Patricia del Pozo Fernández, consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, D. Enrique Millo Rocher, secretario general de Acción Exterior, Unión Europea y Cooperación de la Junta de Andalucía.

Posterior a la bienvenida por parte de la Directora de la Fundacion Tres Culturas, Lorena García, hubo alocuciones de los representantes de las tres religiones abrahámicas, D. Gabriel Sánchez, delegado diocesano de Ecumenismo de la Archiocesis de Sevilla. Dª Estrella Roffe, representante de la Federación de Comunidades Judías de España. Dña. Isabel Romero, presidenta de la Junta Islámica de España. Y D. Jalid Nieto, portavoz de la Fundación Mezquita de Sevilla. También intervino Dª Irene Lozano, Directora General de Casa Árabe, en representación del Gobierno de España.

Al concluir las intervenciones hubo una preciosa actuación musical por parte de Iman Kandoussi, que concluyo con el Adhan, llamada a la oración, y un generoso y delicioso iftar, ruptura del ayuno.

Queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a la Fundación Tres Culturas, especialmente a su directora, Dª Lorena García, por su labor en la organización e invitación al evento, así como por su constante dedicación en promover el conocimiento, el respeto y la convivencia.


Discurso de Hajj Jalid Nieto del Iftar Institucional en Tres Culturas.
Sevilla, 27 de Ramadán de 1445, 7 de abril de 2024.

En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso.
¡As-Salamu Alaykum! La paz sea con vosotros.

El tiempo es relativo. Nuestra experiencia lineal puede acortarlo o expandirlo. Pero también tiene otras dimensiones. En Ramadán, hay una noche que vale por mil meses. Aquel que tiene el don de encontrarla, experimenta 80 años en una noche, toda una vida. Esta noche se llama Laylat-al-Qadr y está descrita en el Corán Al-Karim. Puede ocurrir en una de las diez últimas noches de nuestro mes de ayuno. Es uno de sus secretos.

A menudo nos referimos a Ramadán desde sus aspectos formales, desde aquello que la mayoría observa. Esto es Sawm al Qalib, el ayuno de la forma, necesario y preceptivo.

Pero Ramadán también incluye el ayuno del corazón, Sawm al Qalb. Una de las características de este ayuno es el silencio. Este fue el ayuno de María, la madre de Jesús, la paz sea con ambos.

El silencio conduce inevitablemente a la reflexión.

Reflexionar y permanecer en silencio son dos formas de adoración al Creador del universo. Es sumergirse en ese tiempo infinito que es Divino y contemplar la realidad con la distancia de las estrellas. Desde esta perspectiva, observamos los conceptos que impulsan a la humanidad: poder y riqueza, ambición, generosidad, vida y amor, y en nuestros días más que nunca, guerra y paz, hambre y muerte, esperanza y futuro. Todo se relativiza.

Durante este tiempo de reflexión, he notado la facilidad con la que el odio puede manifestarse en nuestras vidas. Cómo podemos deshumanizar al otro, animalizarlo y justificar muertes impunemente.

No puede haber paz sin nobleza. Debemos erradicar estas conductas de nuestros pensamientos y acciones.

Esto nos obliga a educar a las nuevas generaciones en las nobles cualidades de la humanidad.

Como dijo nuestro querido y amado Muhiddin Ibn Al Arabi, aunque se formó en Sevilla: «El intelecto es el brazo armado del corazón.»

Permítanme compartir una breve historia para concluir. Durante este bendito mes de Ramadán, existe una oración nocturna llamada Tarawih, en la que se recitan los 60 ‘hizb’ en los que se divide el Corán. Coincidí con un joven de aspecto noble y barba incipiente, que sollozaba en la prosternación, en sajdah. Cuando la cabeza está por debajo del corazón. La primera vez que lo escuché, pensé que algo le pasaba. Pero al día siguiente, lo vi de nuevo y así durante varios días. Justo antes de Semana Santa, cuando terminó la oración, le pregunté: ¿De dónde eres? Él respondió: De Marruecos, Casablanca. Y entonces le dije: ¿Estudias? A lo que respondió: Sí, ingeniería de energías. En ese momento vino a mi mente la frase de Ibn al Arabi: grandes corazones, grandes intelectos.

Al comenzar la Semana Santa, me retiré al campo donde vivo, y supuse que él regresaría a su país con su familia.

A mi regreso, una vez que Sevilla reanudó sus actividades y nos resultó más fácil acceder a la mezquita, no lo vi y hasta hoy no ha vuelto a aparecer.

Me pregunto: ¿Podría haber sido un ángel que vino a enseñarnos en las noches de Ramadán? Allahualim. Buenas noches.